Como ya sabes, una clínica dental genera residuos y, al tratarse de un centro sanitario, hay que tener especial precaución a la hora de manipular cada uno de ellos. Pero ¿qué tipo de residuos generas en tu clínica? ¿Qué hay que hacer con cada uno de ellos? No te preocupes: en el post de esta semana, te ayudamos a disipar todas tus dudas, así que, si estás interesado en este tema, ¡sigue leyendo! 🤓

Tipos de residuos

Los residuos que genera una clínica dental se clasifican en cuatro grupos:

  • Grupo I – Residuos Asimilables a Urbanos: son aquellos que no contaminan y se generan en despachos, almacén, sala de espera… La idea es que se eliminen de la misma manera que los residuos sólidos urbanos. Para tratar este tipo de residuos, se aconseja el uso de bolsas negras de galga 80 mg/cm2.
  • Grupo II – Residuos Sanitarios No Específicos: se trata de aquellos residuos sanitarios de pacientes no infecciosos. Entre ellos se encuentran yesos, guantes, mascarillas, baberos, algodones, batas, objetos y material de un solo uso manchado de fluidos corporales… En definitiva, aquellos residuos generados durante la actividad odontológica.

Este tipo de residuos se pueden manipular en tus instalaciones con las mismas precauciones que los urbanos, siempre y cuando se encuentren dentro de bolsas homologadas. No obstante, según los organismos competentes, es recomendable el uso de bolsas amarillas de galga 220 mg/cm2 y 55 micrómetros.

  • Grupo III – Residuos Sanitarios Específicos: son aquellos residuos derivados de la actividad sanitaria, cuya contaminación biológica implica un riesgo de infección. Por lo tanto, deben ser sometidos a procesos específicos de gestión y manipulación.

Dentro de este grupo se encuentran los siguientes residuos: agujas y material punzante (deben almacenarse en contenedores amarillos con capacidad de 1 a 10 litros), residuos que contengan sangre, residuos anatómicos como dientes o restos tisulares, residuos infecciosos procedentes de pacientes con VIH o hepatitis vírica, entre otras enfermedades (deben almacenarse en contendores negros con capacidad de 30 a 60 litros).

Para tratar cada uno de estos residuos, se identifica y separa cada uno de ellos, se recogen en recipientes rígidos e irrompibles y se utilizan envases homologados. Además, se almacenan en espacios destinados única y exclusivamente para ellos.

  • Grupo IV – Residuos Singulares: son aquellos residuos sanitarios con algún tipo de riesgo químico, como por ejemplo los medicamentos, así como a los residuos radiactivos, que se refieren a aquellos materiales contaminados con sustancias radiactivas.

¿Quién debe eliminar los residuos?

Debes saber que, como propietario o director de clínica, la gestión de residuos clínicos es una de tus responsabilidades. Nuestra recomendación es que, al tratarse de residuos tóxicos, delegues esta tarea en empresas expertas; en este sentido, en Ascensium Consultores, nos encargamos de ofrecerte asesoramiento en relación con la gestión de residuos clínicos de tu consulta odontológica.

No obstante, si quieres conocer información más detallada, no dudes en contactar con nosotros. ¡Despreocúpate de todo tipo de residuos corrosivos, reactivos o tóxicos y apuesta por protocolos de seguridad!

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Hugo Lobato. Es socio fundador y director de consultoría en Ascensium Consultores. En Ascensium tenemos una filosofía de formar a nuestros dentistas para que obtengan el mayor provecho de su inversión. ¡Gracias por leernos!