Análisis

Vivanta cierra clínicas: qué pasó y qué aprende tu clínica

Cierres, un ERTE de 464 personas y 40 millones de rescate público sin devolver. Lo que está documentado del caso Vivanta y las tres lecciones para tu clínica.

Hugo Lobato8 min de lectura
Vivanta cierra clínicas: qué pasó y qué aprende tu clínica

Vivanta cierra clínicas: qué pasó y qué aprende tu clínica

Nunca se les debió rescatar.

Lo dije en 2022, cuando el Gobierno aprobó 40 millones de dinero público para Vivanta, y lo repito ahora que la cadena cierra clínicas con tratamientos pagados a medias. Cuatro años, dos prórrogas y un ERTE después, el resultado es el que muchos veíamos venir.

Pero este artículo no va de indignarse. Va de entender qué pasó, con los datos que hay y sin inventar los que faltan, y de sacar las tres lecciones que le sirven a cualquier propietario de clínica. Porque los errores de Vivanta, a otra escala, se cometen cada semana en clínicas de un solo gabinete.

Qué ha pasado con Vivanta, con datos contrastados

Lo verificado hasta el 11 de septiembre de 2026 es esto. La semana del 8 de septiembre Vivanta cerró o suspendió la actividad en numerosos centros. El Consejo General de Dentistas denunció que pacientes con cita y tratamientos pagados se encontraron las puertas cerradas sin información suficiente. La prensa cifra el ERTE en 464 empleados en toda España.

La respuesta de Aestes, la matriz del grupo, es que los cierres forman parte de la venta de una unidad productiva a Donte, el grupo de Vitaldent. Según su comunicado recogido por Gaceta Dental, se completará el 100 % de los tratamientos pendientes en la red de Vitaldent, nadie tendrá que volver a pagar por lo ya contratado y se están reorganizando las citas.

Una precisión que importa: no he localizado ningún auto judicial que confirme un concurso de acreedores o una liquidación del grupo. Lo documentado es una crisis empresarial con cierres, reducción de plantilla y transmisión de parte del negocio. Y lo que Aestes promete es un compromiso anunciado, no una solución acreditada paciente por paciente.

De 275 clínicas a un ERTE: la cronología

Cronología de Vivanta, de 2017 a 2026: consolidación, expansión, rescate público, prórrogas y cierres

Vivanta nace en 2017 como un proyecto de consolidación impulsado por Portobello Capital. No abrió clínicas: compró negocios que ya funcionaban (Unidental, Laser 2000, Plénido, Avantdent, Grupo Senís, Anaga Dental) y les puso una marca encima. Ese año su consejero delegado declaraba una facturación de 135 millones de euros.

En 2018 anunció entre 50 y 60 millones de inversión para llegar a 300 clínicas. A principios de 2019 comunicaba más de 275 centros en España, unos 3.000 trabajadores y su primera compra en Lisboa.

Luego cambió la propiedad. En 2022 Ares Management era el accionista mayoritario, BNP Paribas participaba y Portobello conservaba menos del 15 %. Ese mismo año llegaron el ERE y el rescate público. En enero de 2025 el grupo declaraba 132 clínicas. Y en septiembre de 2026, cierres, ERTE y venta de una parte del negocio a la competencia.

Ojo con las restas fáciles: las fuentes no son comparables entre sí y nadie puede decir con rigor cuántas clínicas se han cerrado ni cuántos empleos se han perdido. Lo que sí muestra la serie es un grupo que se hizo enorme comprando y que lleva cuatro años encogiendo.

El rescate de 40 millones que nunca se les debió dar

En junio de 2022 el Gobierno aprobó, a través de la SEPI, 40 millones de euros de apoyo público: 20,4 millones en préstamo participativo y 19,6 en préstamo ordinario. Son préstamos, no una subvención. El propio portal de transparencia de Aestes reconoce que el 53 % de esos fondos fue a pagos no operativos, sin detallar a quién.

Desde entonces, dos modificaciones: en mayo de 2024 se agruparon principal e intereses con vencimiento en julio de 2028, y el 21 de abril de 2026 el Consejo de Ministros aprobó una nueva recalendarización y la extensión hasta julio de 2032. Hoy la prensa sostiene que los 40 millones de principal siguen sin devolver. Con las prórrogas concedidas eso no demuestra un impago formal, pero se ve hacia dónde va.

¿Por qué una cadena dental de fondos de inversión era estratégica para el país? El Consejo de Dentistas lleva desde 2023 pidiendo los documentos que lo justifican. El Consejo de Transparencia le dio la razón, Hacienda recurrió y en marzo de 2026 seguía sin haber sentencia.

Mi opinión, y la firmo: nunca se les debió rescatar. Con dinero público se prolongó cuatro años un modelo que ya no se sostenía, mientras miles de clínicas pequeñas salieron de la pandemia con su propia caja y sin que nadie les prorrogara nada.

Lo que no está documentado es el pasivo total del grupo: deuda bancaria, proveedores, alquileres y obligaciones por tratamientos pendientes. Cualquiera que te dé esa cifra se la está inventando.

Lección 1: clínicas rentables, grupo insolvente

Es perfectamente posible que muchas clínicas Vivanta fueran rentables una a una. Y aun así el grupo no aguanta. Porque encima de cada clínica hay una estructura central, una deuda de adquisición y unos fondos que esperan retorno. La clínica genera margen; la matriz se lo come.

En pequeño pasa lo mismo. Conozco clínicas que facturan bien en cada gabinete y pierden dinero en conjunto: un segundo centro que no llega, un socio que cobra por encima de lo que aporta, un préstamo de reforma que se calculó con la facturación de un año bueno. Si nunca has separado el resultado de cada unidad del resultado global, empieza por los cinco números que de verdad importan en una clínica dental.

Lección 2: cobrar por adelantado y llamarlo beneficio

Es lo que tiene priorizar negocio a salud. Hugo Lobato, Ascensium

El drama humano de esta semana son pacientes que pagaron una ortodoncia o unos implantes por adelantado, a veces con financiación, y se encontraron la persiana bajada. Ese dinero entró en caja hace meses y hoy el tratamiento sigue pendiente.

Cobrar por adelantado obliga a reservar la capacidad de terminar lo cobrado. Es dinero de un trabajo que todavía debes, y si lo gastas en estructura, en publicidad o en devolver deuda, estás financiándote con la boca de tus pacientes. El modelo de cadena vive de eso: captación masiva, cobro anticipado, financiera, y a correr. Es lo que tiene PRIORIZAR NEGOCIO a SALUD.

Tu clínica no necesita ser una cadena para caer en lo mismo. Basta con mirar el saldo del banco y confundirlo con el beneficio. Si cobras tratamientos largos por anticipado, lleva la cuenta de lo que tienes pendiente de ejecutar como lo que es: una deuda con cada paciente. En cómo establecen sus precios las clínicas dentales hablo de cómo se enreda el precio con el cobro.

Lección 3: comprar clínicas no te hace grupo

Vivanta creció comprando. Seis marcas, cientos de centros, cada uno con sus procesos, sus doctores, su software y su forma de presentar un presupuesto. Comprar da tamaño; integrar da margen. Y para integrar hace falta una capacidad de gestión que no se compra con la clínica.

Lo veo cada vez que un propietario me cuenta que va a comprar una clínica en vez de montarla desde cero. La pregunta que casi nadie se hace no es cuánto cuesta, sino quién va a dirigirla el lunes siguiente y con qué procesos. Sin esa respuesta has comprado un problema con facturación.

No hay pruebas para atribuir la crisis de Vivanta a una sola causa, ni a los precios, ni a la publicidad, ni a la deuda de las compras, y desde luego nada permite hablar de estafa. Pero la secuencia documentada es siempre la misma: expansión a golpe de adquisición, cambio de dueños, rescate, ajustes de plantilla, prórrogas y venta de lo que queda. Es el guion de quien confunde crecer con gestionar.

Si te llega un paciente de Vivanta

En las próximas semanas van a entrar en clínicas privadas pacientes con un tratamiento a medias, un crédito vivo y bastante desconfianza. Cómo los trates dice más de tu clínica que cualquier campaña.

Pídeles la historia clínica y los contratos. Explícales por escrito qué falta, qué cuesta y qué no vas a cobrarles por repetir. Y no les vendas nada que no necesiten: el Consejo recomienda a esos pacientes conservar contratos y pagos, solicitar su historia y comunicar el problema a la financiera si hay un crédito vinculado. Ayúdales a hacerlo.

Esa es la diferencia real entre una clínica de autor y una cadena, mucho más que decir en la web que no eres una franquicia. Lo desarrollé en la propuesta de valor de una clínica dental.

Preguntas frecuentes

¿Vivanta ha quebrado o está en concurso de acreedores?

A 11 de septiembre de 2026 no consta un auto judicial que declare el concurso o la liquidación del grupo. Lo documentado es el cierre de numerosas clínicas, un ERTE de 464 personas según prensa y la venta de una unidad productiva a Donte, el grupo de Vitaldent. Es una crisis empresarial grave, pero llamarla quiebra todavía no es exacto.

¿Qué pasa con los tratamientos ya pagados en Vivanta?

La empresa afirma que se completarán todos los tratamientos pendientes, financiados o pagados, en la red de Vitaldent y sin volver a pagar. Es un compromiso anunciado. El Consejo de Dentistas recomienda conservar contratos y justificantes, pedir la historia clínica y avisar a la financiera si hay un crédito. El cierre no cancela automáticamente los préstamos.

¿Cuánto dinero debe Vivanta?

La cifra documentada es el rescate público de 40 millones de euros, hoy con vencimiento prorrogado a 2032 y, según la prensa, con el principal sin devolver. El pasivo total con bancos, fondos, proveedores y arrendadores no es público. Cualquier cifra de deuda total que leas por ahí es una estimación sin fuente.

¿Por qué se rescató a Vivanta con dinero público?

El Gobierno la consideró estratégica en 2022 y aprobó 40 millones a través de la SEPI. El Consejo de Dentistas reclamó los documentos que justificaban esa decisión, el Consejo de Transparencia le dio la razón en 2023 y Hacienda recurrió. En marzo de 2026 seguía sin haber sentencia, así que las razones siguen sin ser públicas.

Conclusión

Vivanta no cae por un mal año. Cae porque durante nueve años se priorizó el tamaño sobre la gestión, el cobro sobre el tratamiento y el retorno del fondo sobre el paciente que confió en la marca. El rescate solo alargó la agonía con dinero de todos.

Aprender a gestionar no significa aprender a ganar más. Significa aprender a deleitar a los pacientes; la consecuencia es que ganas más. El que persigue el dinero acaba en la quiebra del negocio, porque detrás no hay ninguna visión de ayudar a nadie.

Si quieres ver cómo se construye una clínica que crece sin perder ese orden, preparé una clase gratuita donde lo explico paso a paso: «6 pasos para facturar más y delegar en tu clínica dental». Puedes reservar tu plaza aquí.

Y esta semana, cuando leas otro titular sobre Vivanta, hazte la pregunta incómoda: en tu clínica, ¿qué va primero, el negocio o el paciente?

Seguimos. Hugo.

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